jueves, 13 de abril de 2017

Si te preguntan,
diles que me quedé embotando el filo de mi navaja,
pelando manzanas y grabando piedras,
que si no me encuentran es por no buscarme,
en las grietas de la ciudad o entre la luz de la mañana,
y diles que para el día en que me necesiten,
estaré entre los primeros, pero que no, que nunca más,
me pidan más de lo que mi bazo pueda aguantarlo,
ni más de lo que una madre haría por su hijo,
que no digan de mí, que no fui de los suyos,
si nunca he sido de nadie,
y que no esperen que pueda, fundir mi cuerpo,
ni sacrificar aquellas cosas que a sí se pertenecen,
pero no a mí.

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