sábado, 30 de mayo de 2015

Todo acogimiento es traición; toda suerte una trampa velada del destino.
Lo que quede de mí,
no importa cuánto dure la noche,
cuantas veces me digas,
que estás conmigo,
que me has estado buscando,
no será suficiente después del alba.

Pero cuando te vayas,
y yo descanse entre las piedras,
que no supe romper,
entre los caminos,
que no he cruzado, el silencio,
encubierto por mi respiración inconstante.

Encontrarás mi cuerpo,
entrelazado en tus amantes,
la caricia de mi piel en tus manos,
mi abrazo, en el cobijo de la tierra.

martes, 26 de mayo de 2015

Haikús

Como agua
la blancura
desciende.

Lo local
lo pequeño
la brigada.

Las acciones
llevan al furgón
la adversidad.


lunes, 25 de mayo de 2015

Podríamos estar esperando siempre,
intentando que nada más que nuestro tiempo nos arrebatase el sueño,
y no las mismas ganas de vivir.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Si me preguntan diré que no fuiste tú quien nos había separado, aunque no estarán de acuerdo y protestarán muy seguros de ser mis protectores.

Lo que no pueden entender es que a lo que a unos produce terror a otros puede no ser más que vano misterio ¿Qué son esos clavos atravesando la ventana? Algo se desliza entre las paredes, algo ocultan las sombras tragándose mi aliento.

Toscos y vanidosos, insistirán en su guardia convencidos del bienestar que portan sin asumir cuantos se han colgado, cuantos les han necesitado sin encontrar consuelo o cuán grande es su promesa y qué triste la satisfacción de permanecer siempre fieles a su custodia.

Por otro lado, yo mismo me lo he pregunto, ¿Cuál es el truco? Para mirar al abismo de frente, parándome un instante y yendo aún más profundo hasta donde mi mente no lo pudiera soportar y mi filamento con el mundo se quebrase sin que al final pasase nada realmente interesante.

En la oscuridad sólo veo niños jugando, mentiras compartidas y un silencio enclenque, orgullos tan aburridos como autocomplacientes, veo en fin un placer inabarcable, un gozo tan pleno como inconfesable, aderezado con gritos de dolor.

Acunado por el balanceo intermitente de la infinidad de latidos que componen la corriente adormecida de Estigia, ¿por qué conformarme con alguna triste luz que alardease de todo menos pureza? Mientras escucho el murmullo ahogado de mis semejantes, podré llegar a preguntarme infinitamente por qué mi cuerpo no se hunde con ellos, y aunque finalmente así fuera, ni con eso en realidad justificaría la vuelta a mis principios.

martes, 19 de mayo de 2015

Yo sé que haces un gran esfuerzo ocultando el fulgor de tu sangre y endulzando tu voz.
Pero por más que parezca que reniega del abrigo del sol la sombra de tus ojos tábidos, por más que tan pequeña te muestres y acompases con temblores el tono de tus palabras, yo sé que guardas un fuego que te sigue los pasos.
Fluye bajo la piel desde las runas de tu sexo y por más que tan segura estés en tus alegatos de ficción se muestra puro y brillante por el calor que emanas cuando estás cerca.
Suena como un eco, un susurro que me advierte del afán indomable que sientes por consumirnos a los dos.

lunes, 11 de mayo de 2015

¿Cómo compensar las afrentas que he ido haciendo una tras otra al destino? Si fuera por mí, aun me haría mucho más libre de lo que soy ahora, que tan pocas cosas necesito para mantener la cordura y que con tanto desprecio no me importa cuestionar mi propia identidad, como si de un juego se tratase, como si siempre pudiese seguir jugando a que sigo siendo un niño, aunque no sea por mí sino por piedad a cuantos otros pequeños, temerosos chiquillos, que me rodean.
Sin embargo, llegará el día, como ya ha sido para mí otras muchas veces, en que necesite pararme y descansar, abandonar mis fuerzas y buscar refugio entre las grietas de mi propia historia, pero al final, ¿qué saber podría condensar si mi propio estancamiento no fuera transitorio? Volveré allá por donde mis pasos sembraron enredaderas crecidas sobre los muros de mi relato, con ellas podré escalar sobre mí mismo para lanzarme justo después al otro lado o correr por el filo hasta caerme, como hice tantas otras veces. Al final, traspase o no el laberinto, me guardaré de no engañarme sobre la rectitud de mi sendero, y más bien sea mejor cuidarse además de todo lo que uno siempre quise haber sido.
Deberíamos de tener cuidado cada vez que elegimos, cada vez que nos creemos responsables. Por los pasos que damos, en una u otra dirección, corremos el riesgo de seguirles el rastro como si quisiéramos identificarnos con nuestra propia sombra, y las consecuencias, nunca tienen porqué resultarnos un hogar, por mucho que nos empeñásemos en conseguirlas.
Es importante tener en cuenta que a nadie le importa en realidad lo que podamos elegir, los demás no necesitan conocer nuestra historia, nos juzgaran por los símbolos que podamos representar en un momento o en otro, pero luego nos olvidarán si al menos conseguimos no agotarnos en los paradigmas de nuestras acciones; los relatos que utilizamos para hacernos la vida más fácil no necesariamente tienen porqué tener un sentido más allá de eso.
'Pero reniegas del camino del éxito', dirán algunos, como son la constancia y la consecuencia, leyes que bien he aprendido contra todo pronóstico y que sin embargo siempre tienden a quedárseme un palmo más pequeñas de lo que siempre quise vivir; miro al horizonte y siempre hay luces allá a lo lejos, algo más que la vida puede ofrecerme, otro fragmento de belleza para guardar dentro de mí y que todavía no ha sido corrompido.
Muchos son sin embargo, los que siguiendo estos senderos no se han buscado más que a sí mismos, su lugar en el mundo, el perdón de sus pecados o una respuesta al vacío asolador que los devoraba por dentro, pero no quisiera yo que me igualasen a estos transeúntes desquiciados; no es un dolor sino los rescoldos de un amor por todo aquello que vive más allá de mi lo que logra encender mi ánimo y levantar la vista a lo lejos. Lo que guardo en mí es algo más que el azul vibrante del alba o el abrazo furioso del abismo, el relámpago de los nervios que he ido devorando o el ímpetu que permanece anclado en mi insolencia, es algo más, porque todo lo que guardo ni me sirve ni le sirvo en pos de la existencia de ninguno de los dos.

lunes, 4 de mayo de 2015

"El hombre es un egocéntrico total, un prisionero de sí mismo incapaz de compartir o de identificarse con los demás, incapaz de sentir amor, amistad, afecto o ternura. Es un elemento absolutamente aislado, inepto para relacionarse con los otros, sus reacciones no son cerebrales sino viscerales; su inteligencia sólo le sirve como instrumento para satisfacer sus inclinaciones y sus necesidades. No puede experimentar las pasiones de la mente o las vibraciones intelectuales, solamente le interesan sus propias sensaciones físicas. Es un muerto viviente, una masa insensible imposibilitada para dar, o recibir, placer o felicidad."

"Egocéntrico absoluto, incapaz de comunicarse, de proyectarse o de identificarse, y avasallado por una sexualidad difusa, vasta y penetrante, es psíquicamente pasivo. Al odiar su pasividad, la proyecta en las mujeres."

Manifiesto SCUM, Valerie Solanas.