viernes, 11 de mayo de 2012

"¿Se puede decir en realidad que está sometido un esclavo que amase a su amo?"

Haced esta pregunta, de aquellos que respondan negativamente sabréis que son los esclavos, de aquellos que respondan afirmativamente sabréis que invadirán vuestras opiniones, pues estos son hombres libres y os harán odiarlos hasta que asumáis el desprecio que sentís por vosotros mismos.

jueves, 10 de mayo de 2012

Habré muerto el día en que responda negativamente a la pregunta de si merece la pena vivir por una apuesta indemostrable que aún luminosa arriesgue mi vida a los probables peligros del fracaso en cualquiera de sus infinitos y demostrables sentidos.

Con ello, saber que no hay salida, que no hay en realidad una excusa valida ante la incertidumbre y que todo depende de mi propia técnica en los actos es a la vez un determinismo opresor, así como el principio de libertad, es aquí, ahogando el anhelo por el descanso y la comodidad donde crece la fortaleza, el valor y sentido, de las cosas.

Podría intentar vivir con "otras" esperanzas, pensando que el devenir de los días podría llevarme a buen puerto en su cómodo oleaje, pero ya he vivido bastante para saber que no hay esperanza más fútil y tenebrosa que esta, y que por más estratagemas que intentase con tal de intentar alguna salvación en tal camino, me secaría, me abandonaría y me convertiría en alguien miserable, sin saber porqué y siendo esta auto-ignorancia fruto del miedo y la propia negación la prueba inequívoca de mi fracaso.

No hay mayor miseria que aquella que llega para quienes quisieron alejarse de ella sentándose en la orilla, creyendo que no subiría la marea.
El dolor no nos hizo más fuertes, solo más secos, serios y aburridos.